
Para mí, el paseo urbano más interesante que se puede realizar es por la 5ª Avenida, desde el Flatiron hasta Central Park.Es único y singular. Concentra la esencia de lo mejor de New York y los edificios de Beaux Art más hermosos de la ciudad.
El paseo puede comenzar frente al Flatiron, el edificio situado en la confluencia de las calles Broadway y la 5ª Avenida. Es mi edificio predilecto. No es el más alto, ni el más llamativo, ni el más rutilante, pero para mí es el más encantador.Es un edificio de planta triangular que se asemeja a la proa de un gran barco y fue el primer rascacielos de la ciudad. Frente al Flatiron existe una islita peatonal con jardineras y una simpáticas y decorativas margaritas de metal – son una obra artística de autor desconocido para mí- que hacen de este entorno uno de los más bellos de N. York. Desde este lugar se tienen unas vistas maravillosas del Flatiron. También, como casi todas las plazas y zonas urbanas ajardinadas, hay mesitas con sillas para descansar ytambién poder admirar este fantástico edificio.

Desde allí, subiendo por la 5ª avenida, pronto encontramos el Empire State, en la calle 34. es el rascacielos más alto de New York con 380 metros de altura. Se construyó donde anteriormente estaba el hotel Waldorf Astoria. Por cierto, actualmente este hotel se encuentra en Park Avenue, cerca de la 50 y si se pasa por allí es interesante entrar en su vestíbulo y ver el reloj y el colosal mosaico de la entrada.
En esta ocasión entramos en el vestíbulo del Empire State, pero no quisimos subir otra vez hasta el mirador del piso 86. En los alrededores , se concentra el mayor número de tiendas de recuerdos de New York como tazas, cucharillas, gorras, camisetas…
Siguiendo por la 5ª Avenida, a la altura de la calle 40, se encuentra la Public Library, un edificio Beaux Art de mármol en cuya entrada, de forma similar al Congreso de Diputados de Madrid, hay dos leones conocidos como Paciencia y Fortaleza, dos virtudes hoy en desuso. En el interior de la Library llama la atención la espaciosa sala de lectura con frescos llamativos en sus techos y algunas copias originales de libros importantes. Presentando una identificación, permiten el uso de ordenador y el acceso gratuito a internet.

A la altura de la calle 42, merece la pena desviarse a la derecha para visitar la Estación Central, el mayor nudo de comunicaciones ferroviarias de N.York. Es un bello edificio y es aconsejable entrar dentro y visitar el gran vestíbulo con su famoso reloj central, sus lámparas y observar el constante trasiego de gente.
En esta misma calle, podemos disfrutar de uno de los edificio más hermosos y elegantes de N.York: el edificio de la Chysler Building. Es un rascacielos de estilo Art Deco construido por la fábrica de coches Crysler. Por este motivo la ornametación de la torre esta basada en los tapacubos que utilizaban en aquella época estos coches. Ciertamente es muy llamativa y espectacular. También llaman la atención las gárgolas de metal con forma de águilas. La pena es que el edificio no se puede visitar. Tan solo se puede acceder al elegante vestíbulo donde sobresalen los frescos con escenas del trabajo de construcción del edificio.
Despues del edificio Chysler, siguiendo por la 42 se llega al la 1ª avenida donde se encuentra la sede de la ONU. El edificio no tiene ningún encanto y es uno de los menos vistosos de todo Manhatan. Sin embargo fuimos hasta allí pues deseaba fotografiar la escultura de bronce del sueco Karl Fredrik Reutersward, una réplica de un revolver con un nudo en el cañón. Me parece un precioso icono de la No violencia. También se puede realizar una visita guiada ,que nosotros desechamos.
De vuelta a la 5ª Avenida, a la altura de la calle 49, está la Catedral de San Patricio, la mayor catedral de estilo gótico del país. En su interior llama la atención la desnudez de sus paredes de mármol, la altura de sus columnas y la lumnosidad de sus vidrieras. No hay cuadros. Sólo esculturas y bajorelieves en mármol. Merece la pena recorrer las capillas laterales y la girola. Como experiencia suelo asistir en todos mis viajes a algún oficio religiosos a primera hora de la mañana y en una iglesia cercana a mi hotel. Me gusta encontrarme con los asiduos, sin turistas. En esta ocasión me quedaba cerca la catedral de San Patricio. Era martes a las 8 de la mañana. Me encontré con la agradable sorpresa de que ese día quien celebraba la misa era el mismísimo arzobispo de New York. No había ningún boato ceremonial. Todo muy sencillo. Sólo estábamos 35 personas en la pequeña capilla situada en la girola, debajo del ábside. Al terminar la misa, el arzobispo saludaba y hablaba en la parte trasera de la capilla con algunas personas que se dirigían a él. Sorprendente la sencillez,accesibilidad y cercanía de este arzobispo.

Justo enfrente de la catedral se encuentra Rockefeller Center, lugar muy conocido por la pista de hielo que en los meses cálidos se convierte en una terraza de verano.Ni el edificio ni lo que lo rodea llamó nuestra atención, aunque subir al mirador del Top of the Rock debe ser una buena opción como alternativa al Empire State para disfrutar de espectaculares vistas.

En la 5ª avenida, entre las calles 50 y 60 se encuentran las tiendas más lujosas y exclusivas de New York. Aquí tienen sus tiendas Bulgari, Armani, Gucci, Louis Vouiton, Cartier, Versace, Tiffany´s…. en edificios singulares y hermosos. Los amantes del basquet no pueden dejar de vistar la tienda de la NBA, llena de detalles, fetiches y artículos de interés para los que amamos el baloncesto.Muy cerca también está FAO, la tienda de juguetes en la que Tom Hanks tocaba el piano con los pies en la película Big.

Al final de la 5ª Avenida, junto a la entrada a Central Park, se encuentra el famosísimo Hotel Plaza, el único hotel junto al Waldorf-Astoria que ha sido declarado lugar de interés histórico nacional. Parece un elegante palacio renacentista. Precioso, como el Waldorf-Astoria.

Y sin embargo lo mejor del paseo es percibir y sentir la vitalidad de esta calle amarilla de taxis, por la que puede circular desde un camión grande hasta unos jóvenes en patines. Ver escaparates, gente sorprendente…. Toda una experiencia.























